viernes, 18 de julio de 2014

Tiempo de Volar



 Voy a ocultarme por un momento detrás de todo lo que soy, donde nadie me pueda mirar, ni sentir, solo quiero salirme un rato de mí, para ver cómo era sentirse plena.

Y a veces vuelvo aquel lugar donde te deje, donde nos dejamos.
Aprendí a escuchar al silencio y lo abrace, aprendí a caminar derecha, pero creo que no tengo sentido, tus melodías las tengo atravesadas como algo que voy a llevar toda mi vida.
Hoy volví a ese lugar por un momento, donde todo pasa tan rápido, para luego quedarte sin nada, donde mis mano te quieren agarrar y no estás. Donde no busco abrazos de nadie, porque nadie vas ser capaz de arrancarme esto.

  Me hice fuerte en todo este tiempo, me creí capaz de atravesar mis miedos y mi dolor y lo pude hacer, no sé en qué momento pero estoy de pie. A veces se asustan de que ya no lloro ni actuó como antes, me convertí en esto, que cuando sepa bien que es, te lo contare bajito.

Hoy es un día importante, pero el día es como si te fuera aplastando y uno empuja para sobrevivir. Pero todo sigue su curso. Tiene que seguir su curso.

Hoy  te deje pasar como el viento, me quede quieta mirando lo que no veo, pensando lo que quiero, mi soledad la de adentro, esa que a veces pincha por no sentirme completa, por ese arrebato que me dejo la vida y día tras días, trato de perdonarla, esa misma soledad no me deja decir con palabra lo que me hace sentir, pero te vas como todos los días, te dejo ir.

Sigo esperando aquel día en que por fin pueda entender

Hoy más que nunca, te vas, por fin ese llamado que esperábamos que anunciara lo que por tantas noche no me dejaba dormir, vino y detrás de esa voz  estaban las palabras que por tanto luchamos.

''Hoy se hace justicia, salió la condena''

Descansa en paz.



''Algo tienen estos años que me hacen poner así y decirte que te extraño y voy a verte feliz''


martes, 6 de mayo de 2014

Confundiendo realidad.

 Te invite a pasar, pensando que te sacaría cuando yo querría.

Te invite a mi cabeza, sin que vos lo supieras, en donde muchas veces todo es un desorden, pero es un ''deja así que yo me entiendo'' Creí que en medio de ese desorden quizás te perdías o simplemente estabas como algo mas, no se como te las ingeniaste para correr todo eso para un costado y hacerte protagonista de mi locura.

Hiciste que te soñara y solo pensé que era ''normal'' supongo que al no darle tanta importancia a ese sueño fuiste por mas, hiciste que quisiera saber de vos, sin recursos, no te conozco, no me conoces y volviste con los sueños cada noche, cada vez más intensos hasta que lograste toda mi atención.

Y llego la pregunta ... ¿qué me estás haciendo?

Cien mil veces no debo me dije, como haces para que te sueñe si no sabes que lo hago, ni mucho menos lo que haces. ¿acaso te invite a pasar inconscientemente? ¿porque no puedo arrancarte o te mezclas con tantas idas y vueltas que tengo en esta cabeza? y nuevamente la misma preguntas una y otra vez.

Hay días que te convertís en una realidad y hasta pareciera que me entendieras, que todo encaja perfectamente que deje de ver ese gris a las cosas para ver que otros colores me pueden gustar mas. Pero cada noche cuando trato de dormir, me tengo que dejar de mentir y decir que esto lo estoy creando en mi mundo absurdo.
Quizás inconscientemente no quiero que salgas de mi.

Estoy como un tablero de ajedrez esperando el próximo movimiento, movimiento que vos no sabes que espero que hagas. Pero es un juego que voy a perder, porque solo tengo esto que no es real, esto que no se quiere ir de mi, que me tomo de sorpresa y no logro entender.
No me gusta no entender las cosas, siempre mido todo para que las consecuencias no seas las peores. Pero estás.
Y sé que si esta locura la digo en voz alta todo se termina. No va con la realidad.

Y ahí esta suspendida quien sabe en qué parte del espacio infinito.


Te estoy hablando a vos, a mi cabeza.

miércoles, 30 de abril de 2014

Un instante…

 Debo confesarme y decir que todavía puedo escuchar como esa silla se corrió en aquel restaurant, puedo describir cada ruido que había, los platos apoyándose, los cubiertos,  la música …
Te vi saliendo del restaurant acomodándote la ropa, buscando la mirada cómplice de mamá porque te ibas a fumar a la puerta.
Claro, que papá sigue teniendo el mismo gesto de aquella noche, como diciendo¿tenes que levantarte ahora de la mesa?...

Te veo yéndote, solo te corrí la mirada para ver que fue ese ruido, ese ruido, que tan fuerte sonó detrás mío, una silla corriéndose ...

... y no te vi más.

Y aunque todo termino esa noche, todo comenzó ese día.
Solo se que sentí que me salía de mi, para correr hacia la puerta  y no me había movido un centímetro de donde estaba, gritar con todas mis fuerzas y que ni un solo sonido salga de mi.
El ruido de la silla se mezclo con el ruido de un auto, ese auto que jugaba picada en la Avenida principal, de aquel sábado.

Y todo se volvió silencio, el color de las sirenas de la ambulancia las veo, pero no las escucho. Cerrar y abrir los ojos, la cara de de todos, cerrar y volver abrir, el hospital.
Tus manos frías me anunciaba el peor ruido, el de adentro.
Y como una burla irónica todos te vimos salir de aquel restaurant, pero tenias que volver como siempre, tenias que estar con nosotros, con tus cosas, tu mundo.

Dejar de creer y perdí lo último en lo que me había aferrado.
Dejar de insistir que entres cada día, cada noche por esa puerta, donde te esperaba, donde esperaba escuchar inconscientemente el ruido de las llaves.
Tu olor, tus gestos, tu risa, tus ojos azules enormes, todo se había ido esa noche. El silencio  acompañada con la soledad se me hizo carne y el dolor creció con mi odio a todo.
Mis ojos se volvieron ciegos y mi sentidos se fueron con mi fé.

 Un instante , fue lo que duro mi parpadeo en el cual te perdí.

Hoy por primera vez te estoy escribiendo como si fueran nuestras charlas de las noches, en donde siempre me mandabas a apagar la luz porque estaba mas cerca, donde me elegías de confidente de tus cosas.
Pasaron muchas cosas y entre tantas me corrí de esa oscuridad.

 No me acordaba como se sentía el sol, ni el murmullo de la gente, el ruido del tránsito, ni mucho menos como se sentía reírte de algo.
No me acordaba lo que era respirar profundo o el simple aire que te da en al cara, cada mañana donde busco recomenzar.
La vida sin vos no tiene el mismo color y aunque me costó demasiado empezar a ver el gris para empezar a ver que forma tenían las cosas otra vez ,todo siguió  girando, claro  sin vos, sin tu alegría tus enojos y caprichos.

 Es verdad que ya mas de un año y medio que salí de ese lugar oscuro, donde solo me quería quedar, sintiendo culpa hasta de respirar, como también es verdad que ya no te lloro cada noche, ni espero que entres por la puerta.
Empece a saber que ningún otro instante te va a devolver, ni darme la posibilidad de poder abrazarte por ultima vez, pero si a llevarte conmigo toda la vida, en cada parte de lo que soy.

Quizás en algún momento pueda entender que no te voy a verte envejecer junto a mi.
Sos mi sonrisa, mis enojos y alegría, porque somos una y te amo.

 ''Sol, esta vez te toca apagar la luz a vos''